LUIS FERNÁNDEZ

Madrileño, nacido en 1944, desde pequeño sus aficiones fueron el motociclismo y el montañismo. Ya de niño acudia con frecuencia al parque de El Retiro a ver las carreras, deleitándose con el pilotaje de campeones como Surtees, Bandirola, Taveri, César Gracia, Ramiro Blanco, John Grace, Paco González, Nacho Medina, los hermanos Sirera, Corsin, Torras, Santiago Herrero... o pasando alguna tarde en la puerta Calleja echando una mano a cualquier propietario que apañaba su moto en la acera.

 

Después de ganarse el pan como pintor se puso a trabajar en el taller de Gutiérrez de León (piloto de Lube y Ossa, último vencedor de las 20 provincias Vespa) en la calle La Palma de Madrid donde comenzó a aprender mecánica y a viciarse con las carreras. Su primer viaje:  Alicante, en la Vespa del taller, al Gran Premio de Primavera, llevando a su amigo Angel del Pozo (subcampeón de 125 en 1977) que iba a ver a don Luis Bejarano (patrón de Lube).
Miembro de la P.A.A.M (Peña Automotorista Alta Montaña) en los años sesenta, pronto comenzó a correr en numerosas pruebas de regularidad (la primera fue el I Trofeo MotoVespa, enero del 64) dilatando sus participaciones hasta el momento de acudir a la mili. A la vuelta del servicio militar las pruebas de regularidad ya estaban prohibidas. Hasta entonces había atesorado 14 trofeos y multitud de experiencias gratificantes. Primero con su Lambretta, su primera moto, y luego, enseguida, con una preciosa Impala que consiguió después de autoescribirse una carta de recomendación con el membrete y el sello de “Montesa”, carta dónde la marca alababa sus aptitudes como piloto. Ante tan impresionante epístola, su padre no pudo evitar dar salida a sus deseos y dejo que se comprara aquella Impala 175 siempre y cuando “corriese con conocimiento”
 Ya en los años setenta, con una Ossa 230 Sport, comenzó a viajar por toda España, subiendo a París en 1973 (ahora desea reconstruir una Ossa para repetir ese viaje) y asistiendo en 1974 a la famosa, por entonces, concentración de Andorra donde los “pobres españoles” descubrian qué máquinas se gastaban los “gabachos”. Socio fundador, en 1974, del Moto Club Turismo (MCT) de Zaragoza entabló en esos años amistad con multitud de motoclubs y amigos de más allá de los Pirineos, entre ellos, los del Motoclub Olorón, amistad que todavía perdura y que hace que una vez al año, como mínimo, suba a Francia a reencontrarse con los viejos “motards”
24h montjuic
Luis y su hijo en las 24 Horas de Montjuic
Después de la Ossa, llegó una Sanglas 400 con la que solo consiguió subir a Nogaro con ocasión del GP de Francia. Moto de frágil mecánica pronto la cambio por una Vespa 160 con la que realizó multitud de viajes, entre ellos, varias 24 Horas de Montjuic y, en 1980, una vuelta a España en Vespa.
Guzzi T-3 Luego vendría una poderosa Guzzi 850 T3 con la que trabajó de motorista de la cadena SER en la Vuelta Ciclista a España de 1985 (un año después repitió encargo con una XJ600 cedida por Yamaha), una XT600E que no andaba un carajo, una preciosa Zephyr 550 que cambio a pelo por la XT, una veterana BMW R100RS que dio mas problemas que satisfacciones y, actualmente, una preciosa GPZ500 que parece escoltar la madurez de su dueño con buenas sensaciones, sin aspavientos.

Rutero puro, posiblemente ostente el record de salidas a los puertos de Madrid (un clásico de la zona centro), además de conocer muy bien Francia y buena parte de Europa, en especial en norte de Italia, donde en ocho ocasiones asistió a la mítica concentración Stella Alpina, donde su carácter le ha granjeado, como en todaspartes, muy buenos amigos

 

Colombres 2002 A pesar de su “mala salud de hierro” durante los últimos años ha seguido viajando y restaurando motos como la Ducati de 1960 que llevó en marcha hasta Colombres en octubre del 2002. También sigue dedicando su tiempo libre a redactar rutómetros, organizar viajes, escribir crónicas en revistas y arreglar motos.
Enamorado del París-Dakar, Luis es un motorista de la antigua usanza que soñaba con bajar al desierto, a Tamarraset (Argelia).
gpz 500
con su querida GPZ500cc
Javalambre 09
Javalambre 2009
1000 Km
Ruta 1000 km. 2009
Siempre le verás con su barbour Garibaldi (¡el original se caía ya a cachos!), su pañuelo verde atado al cuello y montando unas motos exquisitas, personalizadas con buen gusto y mucha paciencia. Si te lo encuentras en alguna concentración, sentado en una mesa o vigilando la lumbre de la hoguera antes del amanecer, podrás escuchar multitud de historias de carreras y viajes, relatos que, con humor, suelen cautivar por igual tanto a mayores como a jóvenes moteros. Esperemos que todavía podamos escucharle muchos años más. Y ojala Luis pueda acudir al TT de la isla de Man, lugar dónde, para él, corren los auténticos pilotos más grandes del mundo