Esta bonita restauración pertenece a Vicente Ferrer, un apasionado de Montesa y de las motos clásicas en general, que no ha podido dejar de darle este aspecto deportivo
Todo el tren delantero es de Impala Sport, los muelles vistos y el color de tambor le dan un bonito look sport. Los amortiguadores traseros son los originales, desprovistos del guardapolvos inferior y con el superior cromado. El caburador IRZ lleba la cuba flotante como en la primera serie. También se ha sustituido el accionamiento del freno trasero por medio de cable, en lugar de varilla.