UN OCIOSO DÍA DE CIRCUITO.

 

 

Sinceramente comenzar una crónica de un día entero en el circuito rodeado de nuestras motos y de los amigos se hace difícil de describir. Te levantas a las seis de la mañana de un día festivo como si te faltara el aire, no hace falta ni el café, corres a la furgoneta, cargas las motos y ya tienes unas ganas inmensas de llegar y ver a la gente, los amigos y oír respirar a tu máquina en la libertad que le brinda un circuito. 

 

Y así fue, y de pronto nos encontramos con prisas rumbo a Albacete con las motos descansando para la batalla y sin ningún motivo para dejar de sonreír. El tiempo parece que iba a acompañarnos con lo que había poco de lo que quejarse.

 

En mi caso ya llegué con el tiempo justo pero, quién dijo no llego a tiempo habiendo amigos para ayudarte? En un visto y no visto me descargaron la moto, gasolina, hinchar las ruedas y a rodar. Así da gusto. Y entremedias “formalizar” la inscripción......Y aquí es dónde radica el principal mérito de un acontecimiento como la pasada rodada organizada por MOCLAVA.

 

Un acontecimiento donde todo marcha sobre ruedas, donde todo sale rodado sin aparentes esfuerzos y es que, como me decían los que conocían MOCLAVA por primera vez, “esto parece que no lo organiza nadie”. Lo más bonito de un evento como este es que cada uno ponga de su parte para que todos juntos disfruten al 100%, y así junto con el impagable esfuerzo de la organización puedas disfrutar de un día de moto sin más preocupación que el estado de la misma y el color del semáforo. Repito, todo un mérito organizar una rodada como la vivida sin interferir más que lo mínimo en el disfrute de la moto.

 

Y que decir del ambiente reinante, espíritu motero donde los haya, motos de todos los estilos, pilotos de todas las edades, boxes abiertos de para en par y en la televisión los entrenamientos de Jerez...che, si sólo me faltaba el sofá del salón de casa. No hay más que ver las pedazo de fotos que nos hizo Carlos Bartual, Susi Riaza y Carmen Méndez fotógrafos profesionales contratados por la organización, cuyas fotos están colgadas en la web; niños que forzosamente no pueden llevar muchos años encima de una moto rascando el codo en las curvas y pidiendo paso, una harley en un circuito ( porqué no?), una docena de japoneses con vestimenta oficial Kawasaki, motos clásicas, motos del 2008, motos modernas que no querían parecerlo, “valentina” en su sv, una godier genoud....mujeres, hombres, hijos, padres y abuelos....ni en un comic de joe bar hay tanta diversidad de motos.

 

Y todos tratando a su moto y a los demás con sumo respeto. En las tandas que yo estuve no vi ni un mal gesto, ni nadie avasallando, todo el mundo iba a su aire que, al fin y al cabo, era el de todos. Y así, mi rotura de la rótula del cambio que en otra rodada hubiese significado cargar la moto y fin del día....rápidamente se solucionó porque a falta de una me prestaron dos, y me las prestaron dos personas que no conocía y que no sé ni como se llaman. Desde aquí les doy una vez más las gracias porque me prestaron algo que les hubiese podido hacer falta, y tampoco pareció importarles.

 

Tanda a tanda vimos pasar el día, alimentándonos en los boxes con la comidita casera de cada uno, menudos festines os distéis algunos, canallas!!!! Y si entretenido resultaba entrar en tu tanda, pasear entre las motos asistentes no era ninguna tontería, que motos más bonitas que hay en el MOCLAVA, qué cuidadas que están y qué bien suenan. Todos arrodillados al lado de su moto como dándole las gracias y susurrándoles al odio....vamos que en nada tenemos otra tanda bonita!

 

Y luego ver rodar a esas motos clásicas con sus pilotos, igual de bien conservados, era como ir a tomar clases. Yo siempre que coincidía con alguno de vosotros en pista aprovechaba para aguantar pegado el máximo tiempo que podía, porque siempre veía cosas nuevas que aprender, siempre. Y así me pegué una lección de veinte minutos detrás de una moto gris con la leyenda “tz 250” en el colín, tampoco lo conocía de antes pero las motos debían de ser amiguitas.

 

Y como todo no van a ser bondades, puestos a decir algo malo.... Me fui a mi casa sin ver a Paco G. en su Benelli, qué ganas te tengo bandido!, y me fui a mi casa sin la lección de dos curvas por tandas detrás Paco R. que no se quitó los guantes de latex en todo el día, dónde están los de cuero?.

 

 

Todo un espectáculo de día sin el más mínimo incidente. Y no lo digo sólo por mí, sino que el grupo de amigos con los que fui, esa CHIQUIPANDI!!!, amantes de las motos modernas y la máxima tecnología, también se fueron encantados de esas tandas que organizan los amantes de las motos clásicas...

 

 

Es una envidia ver a estas motos rodar en el circuito y lo bien que las tratáis. Gracias a todos. Gracias MOCLAVA.

 

Otra, otra, otra.........

 

Tonokawa.